La ciudad que pretende salvar a Honduras

No tiene aún nombre ni lugar, pero ya es un proyecto aceptado: Atraer inversiones, empresas y ejecutivos, a través de la creación de una urbe modelo, tan modelo, que no parecerá hondureña. ¿Es posible gestionar una ciudad así?

Autor: Daniela Arce

25/08/2011
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Tendrá alrededor de 33 kilómetros cuadrados y pretende convertirse en la solución a todos los problemas de índole urbana que afectan la competitividad y la atracción de inversiones de uno de los países más caóticos de América Latina.

Pese a que no tiene aún un lugar específico, lo más probable es que sea en el Municipio de Trujillo, en la costa Caribe, la idea es fundar una mini ciudad dentro de Honduras, pero sin los problemas de Honduras.

Se trata de una ciudad charter o ciudad modelo, donde imperarán reglas especiales, que atraerán empresas y ejecutivos, quienes vivirán ahí inmunes a los problemas de empleo, educación, salud y seguridad que afectan a este país. Será –según sus promotores– una ciudad libre, donde circulará la inversión, el dólar, el euro y la lempira, la moneda hondureña, sin restricciones.

No. No se trata de un estado febril, sino de uno de los proyectos más relevantes del presidente hondureño, Porfirio Lobo, quien ya consiguió el apoyo del Congreso para crear Regiones Especiales de Desarrollo, en un formato muy similar al que se aplicó en la lejana China con la creación de Zonas Económicas Especiales o en menor escala, Panamá, con zonas industriales en las que simplemente las reglas son otras.

¿Le hace sentido? O visto de otro modo, si su empresa le asignara como destino la nueva ciudad charter en Honduras ¿tomaría la aventura?

El economista estadounidense Paul Romer cree que muchos lo harían, pues es quien ideó esta fórmula de solución para países pobres como Honduras u otros del África, que de todos modos no reciben mayores inversiones y proyectos. Según él, mediante leyes y reglas económicas independientes del gobierno de turno, se puede desarrollar una urbe administrada con criterios de país desarrollado. Romer argumenta que este mecanismo funciona, porque son las normas mal aplicadas las que fomentan la pobreza, y que puede mejorar a través de reglas eficientes que favorezcan un clima que fomente el crecimiento económico.

“Estas urbes surgen generalmente por dos razones. Primero para definir una cierta zona con características únicas o especiales, distintas al resto de una ciudad; segundo, porque da la posibilidad de determinar una zona de planificación urbana, es decir, en determinar la manera en cómo se construye diferente, dando respuesta a ciertas demandas y que pueda concentrar infraestructuras adecuadas”, explica Luis Valenzuela, director del Centro de Inteligencia Territorial, UAI.

Si bien para el actual gobierno de Honduras parte de la solución a sus problemas económicos es abrirse a la posibilidad de la fundación, por el momento, de una ciudad modelo -luego podrían multiplicarse, por ejemplo en Amapala, en la costa Pacífico-, reforzando el planteamiento de Romer, no significa que todos los países bajo problemas similares o más complejos, necesiten o puedan crear territorios bajo estatutos anexos.

Fotografía:Irum Shahid, www.sxc.hu

Para Valenzuela “este sistema se ha dado en países de gran potencial económico como China, pero no en uno de las características de Honduras”. Sin embargo, reconoce que podría ser un “golpe estratégico de desarrollo”, pues hay una visión para un salto cuantitativo. “No existe un modelo político o económico en que uno pudiera decir que de aquí saldrá o no una ciudad modelo, habrá que ver”, dice.

Por ahora Lobo defiende su proyecto estimando que se trataría de un espacio en el que sin tener nada en ese sitio, agentes extranjeros construirán edificios y compañías, tal como sucedió durante la administración británica de Hong Kong, en medio de la China de Mao.

Éxito no asegurado

En el informe “Desarrollo Mundial: Una Nueva Geografía Económica”, elaborado por el Banco Mundial en 2009, se analizan algunas iniciativas de territorios bajo regímenes especiales, con mayor y menor éxito, como el caso del fracaso de la Egipto y el éxito en China.

Muro

En el caso del país árabe, entre 1974 y 1975, como una manifestación del compromiso político de conquistar el desierto y asegurar un crecimiento sostenible, se crearon grandes zonas industriales y se otorgaron generosos incentivos tributarios al sector privado. La tierra era virtualmente gratis. Primero se construyeron seis pueblos, cada uno con una propia base industrial, y luego a mediado de los 80' se lanzó el programa para crear nueve asentamientos alrededor de El Cairo. En una tercera oportunidad se incluyeron ciudades gemelas cercanas a capitales provinciales.

Nada de eso prosperó conforme a las expectativas.

En el informe se explica que “las urbes cercanas a El Cairo han atraído negocios y gente, pero en menor número de lo previsto. Las ciudades distantes continúan siendo no atractivas para la mano de obra calificada debido a la falta de servicios y enlaces de transporte. Las nuevas ciudades no tienen más de un millón de habitantes (1% de la población de Egipto) en comparación con los 5 millones establecidos por el programa para 2005”.

A su vez, en el caso de China, se menciona a Shenzhen como primera zona especial, la cual experimentó un intenso crecimiento poblacional de 1980 a 2000, aumentando en 60 veces el PIB per cápita. Las razones de ese éxito pasan, explica el informe, por su cercanía a Hong Kong, su conectividad con el interior y con otras ciudades de China, y sus especificidades urbanas.

O sea, estas ciudades prosperan, conforme al potencial de los contextos en que se enclavan y no al revés.

Fabrizio Lorusso, profesor en Administración de Empresas por la Universidad L. Bocconi de Milán y doctorando en Estudios Latinoamericanos de la Unam, México, afirma que aunque el proyecto hondureño tenga buenos resultados, son pocos los que se beneficiarían a corto plazo de esto. “Crear un "paraíso" en el medio de un territorio inhóspito plantea también otras exclusiones; además, los únicos en tener acceso a los supuestos beneficios de la ciudad charter serían los hondureños más calificados, nadie más, y los otros esperarían unas décadas, quizás, en ver algún beneficio concreto”, opina.

También la creación de una ciudad charter en Honduras plantea dudas respecto a la calidad de la inversión extranjera, atraída por ambientes desregulados. Probablemente esto no impactará en las relaciones laborales, pues –según Valenzuela– las compañías interesadas llegarán intentando atraer y retener buenos trabajadores y ejecutivos, y además porque detrás “probablemente habrá voluntad política para una buena administración de justicia”, dice Víctor Tomas, abogado empresarial argentino. Sin embargo, nada de eso asegura que esos puestos de trabajo serán perdurables, pues la desregulación puede llegar a atraer capitales especulativos, al no tener demasiadas barreras para salir de Honduras.

Un Estado dentro del Estado

“Tengo la impresión de que es difícil incentivar en un territorio arbitrariamente nuevas reglas, distintas a las del país de procedencia. Porque las reglas del juego no son cosas abstractas, no tienen vida por sí mismas, sino que son consecuencias de la cultura, la política, y las maneras en que se desarrolla el ejercicio del poder. Cuesta pensar que alguien podría crear arbitrariamente un contexto ideal para favorecer el empleo, la producción y la alta competitividad para el desarrollo económico”, explica el argentino Pablo Trivelli, de la UTDT.

Por su parte, Lorusso cree que una ciudad modelo no es la solución para Honduras. “Va a crear un Estado dentro del Estado, desligado de sus lógicas, ligado a poderes e intereses extranjeros que –sin ser malos de por sí, como afirmaría cierta izquierda–siguen sus intereses, no los de Honduras, que tiene un gobierno débil e incapaz de controlarlos, a diferencia de China”. Para Lorusso el gran desentendido es que Tegucigalpa, la capital hondureña, no es Beijing, así como la ciudad que nazca no será Honk Kong.

Ahora, de todos modos Honduras requiere urgente alguna ciudad con mayor infraestructura y conectividad física, así como de poder de marca, tal como lo revela el Ránking de las Mejores Ciudades de América Latina para hacer negocios de AméricaEconomía, donde en su última versión, Tegucigalpa calificó en el último puesto (37º), siendo esos factores sus principales debilidades.

Por ahora, la ciudad charter hondureña no tiene nombre, pero así y todo, es difícil que escape de las connotaciones del país donde estará enclavada: Honduras, una pequeña república centroamericana, deprimida económicamente, asaltada por una ola de violencia y paria internacional, dado que es junto a Cuba, el único país no aceptado en la OEA, por tener el triste registro de ser el único país latinoamericano que llegó a un régimen político en el siglo XXI a través de un Golpe de Estado.

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Comentarios

06

Lorenzo Rodas
5 January, 2013 - 17:00

Muy interesante leer los comentarios en este blog. Obvio que son comentarios en contra de la idea del socialismo, particularmente el Venezolano. El país mas violento de toda Latinoamérica es México, obvio que en Haiti hay violencia por la falta de instituciones, infraestructura destruidas por el terremoto.

El problema en Honduras es que la infraestructura del país no puede ser sustentada, y/o avanzar ya que la gente no está acostumbrada a pagar impuestos. El gobierno no puede colectar los impuestos debidos. Desafortunadamente las empresas, pequeñas empresas tampoco pagan sus impuestos. Entonces ¿cómo se puede sostener un país donde todos sacan pero nadie pone? ¿cómo esto puede sostenerse, si no hay ingresos? Reestructuren las instituciones y colecten impuestos, y así el país podrá avanzar.

05

Rudy Alfaro
31 August, 2011 - 17:06

Descalificar a uno de los paises que no sólo tiene proyectos más grandes en la historia de la humanidad como lo es la Free City, cabe preguntarse o mejor dicho tengan como respuesta, ¿por qué este país fue escogido por grandes economistas para el desarrollo de esta nueva ciudad?...

Honduras fuera de todo lo que ofrece como país, como nación que ya dijo no a los aprendices chavistas, es también un Caribe hermoso que es aún con un mejor status para conocer que Cancún y el mismo Miami. Con su infraestructura en las islas de Roatan, no tiene por qué ser menos que cualquier otro país. ¡Soy guatemalteco pero admiro a un gran país como Honduras!

04

Enrico Fortunati
26 August, 2011 - 16:37

Con todo respeto. Honduras es un lindo país y los hondureños encantadores, pero es caótico, pobre e inseguro. El tercero más inseguro de América Latina tras Haití y Venezuela.

Y, digan lo que digan, no es democrático. Cuando se había olvidado América Latina de los golpes militares, Honduras los revive y legaliza. Hermanos hondureños, si les gustó el golpe, allá ustedes, pero no esperen que el resto de latinoamericanos los saludemos por eso.

Enrico Fortunati
Bs As

03

Tulio del Cid F
26 August, 2011 - 10:03

Respetuosamente, su artículo es pésimo. Es de mala calidad ya que ofrece al lector verdades a medias y ofrece puntos de vista que en honor a la verdad faltan a los méritos de nuestro país.

En efecto, no muchas personas compartimos que esta iniciativa tenga sentido para Honduras o algún otro país; como por ejemplo, el sentido e impacto que que tendría un ferrocarril interoceánico.

En su su artículo, usted fracasa en mencionar las virtudes que florecen y se ofrecen en "ese caótico país" y que aquí operan exitosa y eficientemente las mayores maquilas en Centro América; que recién se inauguró la terminal más grande de cruceros de lujo de la región; que aquí residen la mayor cantidad y calidad de recursos humano bilingue en la región (incluso mayor que en Panamá); se cuenta con 5 aeropuertos internacionales; reside la mayor exportadora de vegetales en miniatura de América Latina; que aquí es la sede del BCIE y que a pesar de nuestra poquitez y pobreza Honduras un país con un tremendo potencial que seguro lograremos desarrollar.

Desde Honduras se están dirigiendo las mayores inversiones en energía renovable de la región. ¿Entonces caballero? Y si esto fuera poco, se puso un hasta aquí al Presidente Chávez.

Sería bueno para la próxima haga mejor su trabajo de research; o por lo menos se digne a visitarnos.

Gracias.

02

Fernando E. Ferrera
26 August, 2011 - 09:15

No se quien sera Ud., pero espero que sus artículos los fundamente mejor. Yo como hondureño, tengo dudas sobre este proyecto, pero sus calificaciones son maliciosas por no decir malintencionadas. Debería dejar la política a un lado al escribir. Por ejemplo, señala que Honduras esta fuera del sistema OEA.

Para lo que esto vale, algo que una parte importante de la población nos preguntamos, es historia antigua, ya que el país ya fue restaurado en su status y ya que le gustan los términos legales, no fue expulsada como si lo fue Cuba sino suspendida.

Si tiene hijos en escuela, seguro sabrá la diferencia.

01

Leo Suarez
26 August, 2011 - 07:40

Ojalá más países en Suramerica optaran por hacer lo mismo.

Yo he visitado varias veces Suzhou Industrial Park, en China que es un ejemplo de que sí se puede hacer.

http://www.sipac.gov.cn/english/

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