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Santiago. Casi nunca se tiene una segunda oportunidad para cambiar una primera mala impresión, dice un conocido dicho popular. Y al estar conscientes de ello, las personas deben saber que así como enfrentan esta situación en la vida cotidiana, también deberán hacerlo en su vida profesional, más aún, si se trata del primer día laboral.
Además de estar cargado de una mezcla de ansiedad, nervios e incertidumbre, el primer día en un nuevo empleo puede ser determinante para generar un juicio -beneficioso o desfavorable- en torno al nuevo integrante. Por eso, entrar con el pie derecho al trabajo será fundamental para cimentar las futuras relaciones laborales.
“En el primer día de trabajo conviene ser naturales, sencillos y receptivos”, explica German Retana, profesor pleno de Incae Business School. “Si los nuevos compañeros desean enseñarnos cómo es la empresa y las reglas del juego, lo mínimo es ser agradecidos, receptivos y muy atentos”, agrega.
Pese a que es muy probable que la preocupación y expectativas dominen el escenario de la primera jornada laboral, lo importante será comenzar un proceso de adaptación, con humildad y buena voluntad, al nuevo puesto de trabajo, dice Retana.
“Es mejor llegar con preguntas que con respuestas, la humildad para aprender siempre es una buena llave para abrir la voluntad de los demás en el proceso de inserción a la empresa”, afirma.

Es importante que en su primer día laboral, el profesional sea cauto, pero a la vez muy amable y educado con sus compañeros.
De igual forma, sostiene Luis Felipe Calderón, profesor del área de Administración de la Universidad Esan, será necesario observar, escuchar, hacer preguntas y no hablar demasiado.
“Hay que tener cuidado con la necesidad de caer bien desde el comienzo y, sobretodo, con la creencia que debemos demostrar cuán capaces somos desde el primer día, ya que esto podría generar envidia. Es mejor observar cuáles son los usos y costumbres, las relaciones de poder y los esquemas de prestigio y autoridad antes de manifestarse”, dice.
El experto aclara que es importante que el profesional sea cauto, pero a la vez muy amable y educado con sus nuevos compañeros. Además deberá entender que las buenas relaciones toman tiempo en construirse.
“El profesional debe saber que no encontrará verdaderos amigos y aliados de la noche a la mañana. Por eso, deberá tener paciencia, prudencia y amabilidad hasta saber que terreno se está pisando”, sostiene.
Junto con esto, es recomendable ser proactivo en la construcción de relaciones con los miembros del nuevo equipo, pero de manera paulatina y ascendente.
“Las relaciones con los compañeros no son estables. Con cada decisión y acción definimos si crecen o decrecen. Por lo tanto, es oportuno ser proactivos en la construcción de estas relaciones, con una buena calidad del desempeño y un diálogo abierto”, especificó Retana.
Cultive la confianza. La confianza en el nuevo grupo de trabajo se construye paso a paso. Pero para ello, será fundamental cultivar primero la confianza en uno mismo, explica el profesor de Incae Business School.
“Si existe un buen alineamiento entre el plan de carrera personal y la cultura de la empresa, entonces será más fácil dejar pasar aquellas pequeñas cosas que no nos agraden al inicio y concentrarnos en lo que valoramos en esta nueva etapa”, dice.
La receptividad al buen consejo, al aprendizaje y al establecimiento de nuevas relaciones, también otorgarán calidad de vida en esta fase inicial. Y por supuesto, la honestidad, el respeto y alta disciplina de trabajo desde el primer día, serán bases sólidas para establecer relaciones constructivas.
Asimismo, la mejor forma de generar confianza será demostrando paulatinamente la capacidad profesional sin hacer mayores alardes y evitando caer en chismes, que son frecuentes en ciertas empresas, asegura Luis Felipe Calderón. “El alarde puede generar envidia y hacer que los antiguos se sientan amenazados por nuestra competencia”, agrega.
Por último, los especialistas recomendaron que cuando se acerque la hora del cierre de la jornada, el nuevo integrante realice un repaso mental por todas las cosas importantes observadas y aprendidas. Esto le ayudará a prepararse mejor para el día siguiente y para comenzar a adaptarse a las reglas de juego.
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